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Pizza casera de pimientos y champiñones

Una de las mejores cosas de la pizza hecha en casa es que puedes añadir todos los ingredientes que te gusten que seguro que sale buena. Puedes inventar, mezclar frutas, verduras, carnes, pescados… y si, quizás hay combinaciones un poco raras, pero de eso se trata.

Es tan fácil hacer una pizza en casa que no hay excusa para comprarlas ya hechas. Hoy vamos a hablar de cómo hacer una pizza sencilla casera de pimientos y champiñones, usando una base de pizza fresca comprada.


Cómo hacer una pizza casera de pimientos y champiñones

Ingredientes para 1 pizza

  • ½ pimiento rojo

  • ½ pimiento verde

  • ½ pimiento amarillo

  • Si te gusta añadirle picante a tu pizza puedes añadir una guindilla fresca

  • Champiñones, la cantidad al gusto

  • ½ cebolleta tierna

  • Tomate casero frito (aunque si lo pones de bote tampoco pasa nada)

  • Queso rallado al gusto

  • 1 base de pizza fresca

  • Básicos: sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra




Vamos paso a paso


1. Lo primero que tienes que hacer es cortar los pimientos, los champiñones y la cebolla a tu gusto. Yo corto los pimientos en juliana y los champiñones en laminas finas. Añade los pimientos y la cebolleta tierna en un bol con un poquito de agua, aceite de oliva, pimienta y sal. Tapa este bol con un papel film y ponlo en el microondas durante 10 minutos a máxima potencia.

Podrías hacer los pimientos y la cebolla fritos, no obstante, absorberá mucho más aceite y la pizza quedará bastante aceitosa. ¡Vamos a intentar hacerlo lo más sano posible!


Si vas añadir guindilla fresca a tu pizza, la puedes cortar en rodajas y añádelo al mismo bol para cocerlo al vapor en el microondas. Si no tienes guindilla pero quieres que sea picante, puedes añadir cualquier picante seco conjuntamente con la pimienta. Puede ser pimienta de cayena, pimienta seca asiática...




2. Mientras, prepara tu masa encima de un papel de horno y añade una capa homogénea de tomate frito casero.


3. Encima del tomate añade los pimientos y la cebolla repartidos por toda la base. Añade los champiñones y el queso rallado.

Puedes añadir más pimienta, sal, orégano fresco o seco… ¡Tu decides!



4. Precalienta el horno durante 10 minutos a 220ºC. Después, pon tu pizza a hornear a 200ºC durante 10 o 15 minutos. No todos los hornos son iguales, así que ve revisando tu pizza y asegurándote que la base está bien hecha y crujiente.


Sírvete una cerveza, una copa de vino, un refresco... y a disfrutar.



Esta deliciosa, además de crujiente.


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