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Kung Pao de pollo picante

Para un amante de Asia como yo los platos tradicionales y no tan populares asiáticos no pueden faltar en casa. Una forma genial de viajar a través de la gastronomía.

El Kung Pao puede ser de pollo, cerdo, ternera, incluso se puede hacer su variante con tofu o pescados, mariscos… Y no deja de ser un plato tradicional chino con una salsa de soja, a la que le añadimos algunas cositas más, creando un plato delicioso.

En este artículo te cuento como hacer el Kung Pao de Pollo picante o sencillo, para que puedas sorprender a tu familia o amigos con un plato delicioso de la gastronomía china.




El Pollo Kung Pao es un plato clásico de la cocina Sichuan, originario de la provincia de Sichuan en la parte central al oeste de China. El plato se nombra en honor de Ding Baozhen (1820–1886), un oficial de la época tardía de Dinastía Qing.


Cuando viajas a China es un plato común en muchos restaurantes, y cada uno le añade su toque.

En este caso voy a seguir la receta tal cual, añadiendo algún ingrediente más, menos por las guindillas picantes Chinas, que me ha sido imposible encontrarlas en España. Pero lo sustituyo por unas mini guindillas secas (las puedes encontrar en los supermercados) y aunque no son exactamente lo mismo, el objetivo es el mismo. Darle un toque picante al plato, haciendo delicioso. 



Cómo hacer un Kung Pao de pollo


Ingredientes necesarios para 2 personas:

  • 2 pechugas de pollo fresco

  • ½ pimiento rojo

  • 1 diente de ajo

  • 1/2 cebolla tierna

  • 1 guindilla roja fresca o seca. Si no la encuentras puedes añadir algunas mini guindillas secas.

  • 1 vaso de salsa de soja

  • ½ vaso de vino blanco para cocinar

  • ½ vaso de caldo de pollo (bajo en sal)

  • 1 cucharada sopera de harina de maíz o de arroz

  • Básicos: aceite de oliva, sal y pimienta.

  • 3 judías verdes

  • Cacahuetes




Vamos a ir paso a paso


Lo primero que tenemos que hacer es el marinado del pollo para que le dé tiempo a reposar en el frigorífico.


Corta el pollo a taquitos y añádelo a un cuenco un poco profundo. Añade la sal, la pimienta, la mitad del vino blanco que tenemos preparado, la mitad de la salsa de soja y la cucharada sopera de harina de maíz o arroz. Y mezclado todo. Una vez que el pollo está bien impregnado del marinado, déjalo en el frigorífico mientras vamos preparando los demás ingredientes. Lo ideal seria dejarlo de un día para otro, pero si lo queremos para el mismo día, será suficiente con media hora.



Mientras que el pollo está reposando vamos a ir cortando las verduras.

El pimiento rojo, la cebolla y las judías verdes las cortados a cuadritos no muy grandes. Más o menos de medio centímetro por medio centímetro. Mas o menos, en realidad no hace la diferencia.

El diente de ajo también lo cortamos a rodajitas, y pelamos los cacahuetes en caso de que los tengas con cascara.


Si tienes una guindilla fresca coártala a rodajas. Si tienes guindillas pequeñas secas no hace falta, las puedes poner más adelante enteras.


Coge una sartén de wok (o la que prefieras) suficientemente grande como para poder cocinar las verduras y el pollo.


Pon un poco de aceite de oliva en la sartén y empieza a cocinar la cebolla, el pimiento y el ajo.




Mientras las verduras empiezan a cocinarse vamos a preparar un poco más de marinado para la salsa.

Con el vino y la soja que te ha sobrado, añádelo todo a un vaso, pon un poco de pimienta y un poco de harina de maíz o arroz y mezclado todo, hasta que la harina esté bien integrada.


Una vez que las verduras empiecen a cocinarse y estén medio hechas, añade el pollo y las guindillas. Y empieza a dorar el pollo. Mientras doramos el pollo las verduras se acabarán de cocinar.

Y cuando el pollo empiece a dorar y este medio cocido, añadimos el preparado para la salsa que tenemos apartado en un vaso.

Ahora toca dejarlo cocer a fuego lento, yo lo pongo a temperatura media y tapo la sartén del wok para que la esencia de la salsa no se evapore y los ingredientes cojan mejor sabor. Déjalo cocerlo un ratito hasta que este cocinado.

Antes de retirar del fuego, añade los cacahuetes para que cojan un poco el sabor. Los cacahuetes le dan un toque crujiente y delicioso al plato.



Y el resultado es un plato delicioso y con mucho sabor.

¿Cómo acompañar el Kung Pao de Pollo?

Mi forma favorita son los fideos chinos, ya sean de trigo o de arroz. En esta ocasión lo hemos acompañado con un arroz largo cocido. Aunque lo he probado también con arroz basmati, con garbanzos cocidos y salteados, rellenando un taco… ¡Tu eliges!



Espero que tu Kung Pao de Pollo haya quedado delicioso, cuéntame la experiencia en los comentarios, me encantará saber si has añadido algún ingrediente más o como lo has acompañado.

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¡Un abrazo y hasta la próxima!